-12- Día 46

Qué pequeña  es la luz de los faros de quien sueña con la libertad. Hoy me levanté sabiendo que era un día de esos que va a ser mejor pasar rápido. Y no sé por qué, se me ocurrió escuchar a Sabina. En realidad, sé porqué. Daniela mencionó Calle Melancolía y bueno, una cosa llevó a la otra. Cuando llegó Pájaros de Portugal, ya se me caían las lágrimas solas. Sin embargo di batalla, cociné, escribí, estudié, bailé, intenté dormir siesta y no pude, lavé ropa, destapé una pileta, fui a comprar, y cuando me quiero dar cuenta, la noche llega a hacer su magia y gané. Le gané al día y a dejarme llevar por extrañar el recuerdo de gente que no está y nunca estará. Le gané a resignarme a llorar por lo que no fue como yo quería. Le gané a la fantasía de la idealización con realidad.
Hoy no me hice trampa a mí misma y eso es un montón.

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