-13 - Día 45
Ayer fue un día raro porque empezó a las cuatro de la tarde, que fue cuando me levanté. Por primera vez en semanas no solo dormí 13 horas, sino que sentí que descansé. No recuerdo mucho qué hice durante el día. Mi memoria a corto plazo está empezando a fallar. Al principio los días se dividían por momentos como mañana-tarde-noche. Después, pasaron a dividirse en estados de ánimo: los días productivos, los días de mierda, los días que pasan sin pena ni gloria. Ayer fue en promedio uno de esos, con tendencia a convertirse en uno de los peores, porque cuando me quise sentar a escribir, no se me caía una idea. Tenía que escribir sobre alguna primera vez y todo lo que se me ocurría, absolutamente todo, tenía que ver con la muerte, o había una muerte en alguna parte de la historia. Me dije que no quería escribir nada que tuviera que ver con eso. Pero no se me ocurría nada.
Así que me senté en el sillón a terminar Rick y Morty, empecé la 6ta de BoJack que la tenía abandonada (no sé si fue la mejor idea que pude tener) pero después de eso me destrabé y estuve escribiendo hasta las 5 am. Me puso contenta escribir algo tan diferente, que no hubiera escrito en otro momento, que no tengo muy en claro ni de que parte de mí salió, pero así fue.
De todas maneras, me está costando muchísimo concentrarme, otra vez, como los primeros días. Lo máximo que puedo hacer son listas de cosas que debería hacer...en algún momento.
Hoy abrí la ventana de mi habitación para que entre el sol y me tiré a leer en la cama, algo que creo, no hice nunca desde que vivo acá. Otra cosa más que nunca había hecho en este lugar en el que vivo hace casi 6 años, pero que a veces parece que me hubiera mudado cuando empezó esta cuarentena.
Podría haber escrito sobre esto, sobre las miles de primeras veces que vengo viviendo estos 45 días. Pero a mí, últimamente, tengo más ganas de sentirme que de escribirme.
Hoy iba a dormir la siesta, o eso era lo que quería. Pero no me salió.
Así parecen ser las cosas por estos días, balancear lo que se quiere con lo que se puede, como en un subibaja.
Así que me senté en el sillón a terminar Rick y Morty, empecé la 6ta de BoJack que la tenía abandonada (no sé si fue la mejor idea que pude tener) pero después de eso me destrabé y estuve escribiendo hasta las 5 am. Me puso contenta escribir algo tan diferente, que no hubiera escrito en otro momento, que no tengo muy en claro ni de que parte de mí salió, pero así fue.
De todas maneras, me está costando muchísimo concentrarme, otra vez, como los primeros días. Lo máximo que puedo hacer son listas de cosas que debería hacer...en algún momento.
Hoy abrí la ventana de mi habitación para que entre el sol y me tiré a leer en la cama, algo que creo, no hice nunca desde que vivo acá. Otra cosa más que nunca había hecho en este lugar en el que vivo hace casi 6 años, pero que a veces parece que me hubiera mudado cuando empezó esta cuarentena.
Podría haber escrito sobre esto, sobre las miles de primeras veces que vengo viviendo estos 45 días. Pero a mí, últimamente, tengo más ganas de sentirme que de escribirme.
Hoy iba a dormir la siesta, o eso era lo que quería. Pero no me salió.
Así parecen ser las cosas por estos días, balancear lo que se quiere con lo que se puede, como en un subibaja.
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